Mayo es un mes perfecto para dejarse caer por Mónaco. Buena temperatura y dos acontecimiento únicos –el Grand Prix y el 50 aniversario de la entronización del príncipe Rainiero– se unen para crear un ambiente variopinto de excepción. Todo ello no quita para, además, darse una vuelta por los lugares más top.
El principado es simplemente una gran ciudad con unos 5 kilómetros de punta a punta que está dividido en cuatro pequeñas zonas. Mónaco ciudad comprende la parte vieja, construida sobre la roca; Monte Carlo es el eje norte y porteño del lujo; La Condamine, el puerto, y Fontvielle es el área industrial. Puedes comenzar la ruta por la parte vieja, lo que ellos llaman la roca. Esta es la zona con más afluencia de visitantes. Pasear por sus callejuelas medievales y disfrutar de singulares vistas es un inmejorable quehacer. La Catedral (4, Rue Colonel) y la tumba de Grace Kelly que se encuentra en su interior son visita obligada. El Museo Oceanográfico (Av. Saint Martín) es el segundo centro de peregrinaje. Aquí, entre todas las películas de Jacques Cousteau, hay un impresionante esqueleto de una ballena de 20 metros. El museo abre todo el año de 10 a 18 horas. El precio: 30 y 60 francos
franceses, para niños y adultos, respectivamente.
De Monte Carlo no puedes pasar por alto el Casino (Place du Casino. 92 16 23 00). Charles Garnier, arquitecto de la Opera House de París, diseñó este edificio de torres rococó y verdes cúpulas de cobre. Data de 1878 y en su interior alberga la Sala Garnier, donde se celebran conciertos y ballets con regularidad, y los salones de juegos. Estos abren todos los días del año. El Café de París, anexo al Casino, es la alternativa. Su cafetería, su restaurante y su terraza son un excelente refugio.
En Fontvieille no puedes perderte la magnífica colección de coches antiguos del Príncipe de Mónaco (Les Terrasses de Fontvieille). Abre a diario de 10 a 12 (excepto en noviembre). Entre un centenar de modelos destacan un Bugatti de 1929 y un Rolls Royce de 1952.
ÚLTIMO CIRCUITO URBANO
Del 13 al 16 de mayo se celebra en el Principado el Grand Prix de fórmula 1. El circuito, el único que discurre por ciudad, comienza con una dura prueba: conseguir el lado derecho antes de llegar a la curva Saint Devote. Esta es la parte más peligrosa del circuito. La Plaza del Casino es el siguiente punto. Hay que entrar despacio para acelerar colina abajo y mantenerse en el lado derecho según te aproximas al Hotel Mirabeau. Este es uno de los puntos favoritos para ir sin frenos. Después, lo suyo es bajar a 50 km por hora para tomar la cerrada curva del Hotel Loews. Al llegar al túnel, ábrete para tomar el giro. Entonces, puedes alcanzar la mayor velocidad de toda la carrera, unos 275 km por hora. A continuación, vete a la izquierda para volver a la derecha y poder tomar la curva Rascasse. Para terminar, sube despacio la colina y mantente a la derecha para alcanzar la curva Anthony Noghes
y completar la primera vuelta. Ya sólo quedan 77 más. Película de referencia: Grand Prix (1965), de John Frankenheimer. Información en el Automobile Club de Monaco (377 93 15 26 00).
CÓMO LLEGAR
Lufthansa, Air France y Regional Nostrum ofrecen vuelos a Niza desde Madrid y Barcelona. Desde aquí puedes trasladarte al Principado en helicóptero –los 22 kilómetros se cubren en siete minutos y hay varias salidas diarias–. Este servicio se contrata en el mismo aeropuerto de Niza.
Si vas en coche desde Italia has de tomar la salida Monaco-Roquebrune. Si vienes de Francia es la salida
56 Monaco. Desde Barcelona por carretera la distancia es de 680 kilómetros.
DÓNDE DORMIR
La mayoría de los hoteles son de lujo. El Hôtel Hermitage (377 92 16 40 00) es un palacio con vistas sobre el puerto. El Hôtel de Paris (377 92 16 30 00), en la Plaza del Casino, es ya una leyenda. Si buscas algo más discreto, te recomendamos, por su situación, el Hôtel Alexandra (377 93 50 63 13).
DÓNDE COMER
El Castelroc (377 93 30 36 68) es el restaurante preferido del prícipe Alberto. Por la noche, prueba el plato del día en la terraza de Le Casanova (93 30 61 00).
QUÉ COMPRAR
En la Avenue des Beaux-Arts están los imprescindibles Cartier, Vuitton y Dior. Otra excelente compra son las ampollas de belleza Nuxe’s Or que venden en el Metropole’s Health Store. Y chocolate en La Chocolaterie.