Vive su especial recogimiento en este entorno medieval.
Concuerdan todos los gallegos en que la Semana Santa de Viveiro es, junto con las de Ferrol y Fisterra, la más significativa de Galicia. Su título de Fiesta de Interés Turístico Nacional se lo debe a su larga historia, vinculada a la Hermandad de la Orden Tercera, creada en el siglo XIII por los franciscanos establecidos aquí, y también a sus tallas, algunas del siglo XVI.
Por la profusión de figuras, cofradías y pasos procura no perderte dos de los actos del Viernes Santo: El Encuentro, a las siete de la mañana en la plaza Mayor, con el atractivo de su cristo articulado; y por la tarde, El Santo Entierro, que sale de la iglesia de Santa María. En ella desfilan seis pasos acompañados por llevadores con capirote y antifaz, poco comunes en la Pascua gallega.
Pescar desde la cama
De la muralla medieval se conservan tres puertas. Una de ellas, la de Carlos V, frente al puente de la Misericordia, es Monumento Nacional. Al anochecer, cuando lo iluminan, resulta una estampa bellísima. A unos pasos está la plaza Mayor, con casas de galerías y presidida por la estatua de Nicomedes Pastor Díaz, figura del romanticismo gallego. Los jueves por la mañana se despliega aquí el mercado de frutas y verduras, un placer para los sentidos. Sube la cuesta hasta la iglesia de Santa María y la gruta de Lourdes, plagada siempre de exvotos que la gente trae aquí en señal de agradecimiento. Vuelve a bajar al centro por la graciosa calle del Muro, una de las más estrechas de España con sólo un metro de ancho, y enfila la calle Pastor Díaz, a la que todos conocen como la “calle de enmedio”, con tiendas y algún café interesante.
En la plazuela de la Fontenova prueba las empanadas del horno del mismo nombre. No te arrepentirás. Los jardines de Noriega Varela, al borde del estuario, serán un perfecto final para tu paseo. Aquí está el Conservatorio, que hasta hace unas décadas fue el Gran Hotel Venecia. Pegado a la ría, desde su terraza se podía pescar.
Eucaliptos gigantes
Quién le iba a decir a fray Rosendo Salvado, el introductor del eucalipto en Galicia, que de aquellas semillas que trajo de Australia crecerían los ejemplares más altos de Europa. Son varios centenares, plantados a finales del XIX en la parroquia de Chavín, a 8 km de Viveiro. Alcanzan los 80 metros de altura y un diámetro superior a dos metros. El más descomunal, conocido como O Avó (el abuelo), exige media docena de personas para rodear su tronco, de unos 10,5 m de perímetro.
CÓMO LLEGAR
En coche: desde Madrid por la A-6 (salida 510, Rábade) y a continuación, por Vilalba, hasta Viveiro. En bus: Alsa ( 902 42 22 42) tiene un servicio diario a Vilalba desde la Estación Sur de Madrid (56 € ida y vuelta).
DÓNDE DORMIR
Pazo da Trave. 982 59 81 63. En Galdo, a unos 6 km. Casa hidalga que mezcla decoración de aire noble con detalles modernos. Con jardín, piscina y buen restaurante. Doble: 97 €. Casa do Batán. 982 59 82 23. En Chavín, a 7 km, es una agradable casa de aldea en pleno valle del Landro. Doble: 83 € con desayuno.
DÓNDE COMER
Nito (982 56 09 87), con vistas a la playa de Area y buenos pescados. Prueba el besugo a la espalda. Unos 30 €. En San Pedro, a 4 km de Viveiro, come las exquisitas truchas del restaurante del hotel O Val do Naseiro (982 59 84 34). Precio: 20 €. En el centro, entre las calles Melitón Cortiñas y Almirante Chicarro, hay varios mesones donde comer bien por unos 15 €.
COMPRAS
El ceramista Otero Regal vende sus piezas de influencia celta en el Pazo da Trave. Desde palomas (7 €) a vajillas (180 €). En Xunqueira, compra dulces de almendra de las dominicas de Miraflores (cierran el Viernes Santo): almendrados (5 € la docena) o cordiales y amarguillos, con cabello de ángel (7 €, medio kilo).
MÁS INFORMACIÓN
Oficina de Turismo de Viveiro. 982 56 08 79.
Textos: Hugo Zopazos Foto: Carlos Puga Publicado en Abril de 2006