Abierta al público en el 97 por Paloma y Juan Carlos, la antigua estación de Morón de Almazán hace mucho tiempo que no ve circular los vagones del ferrocarril que unía Valladolid con Ariza. Techos altos, paredes con piedra y vigas de hierro vistas, habitaciones amplias y luminosas, y la vieja sala de espera habilitada como comedor te esperan en este edificio de 1890.
Tiene ofertas de fin de semana y la plaza mayor del pueblo está declarada conjunto histórico.