La península de Nicoya, al norte de la
costa del Pacífico, es la más grande del país. Aquí las carreteras no son muy buenas y los transportes locales poco frecuentes, pero abundan los lugares de interés. La mayoría de los visitantes viene a la playa, donde hay bastantes opciones.
Playa Conchal ocupa una bahía cerrada y la vegetación llega hasta la misma arena blanca. Es muy tranquila. Un promontorio rocoso la separa de
playa Brasilito, de arena oscura, mucho más larga y concurrida. En la primera hay dos hoteles buenos y en la segunda varios alojamientos modestos. Cada una a su estilo, son dos buenos lugares en los que descansar mientras te olvidas del mundo. De cualquier modo, la playa más visitada y de más fácil acceso es
Tamarindo, un poco más al sur. La actividad más importante es el
surf, aprovechando las buenas olas, pero también hay
windsurf, r
ecorridos a caballo,
submarinismo, pesca deportiva (unos 40,5 € la hora). Muy cerca se encuentra el
Parque Nacional Marino Las Baulas de Guanacaste (entrada 5 €).
La baula es un
tipo de tortuga, que llega a estas playas entre diciembre y marzo para poner sus huevos. Los precios de las excursiones dependen del número de participantes, pero no bajan de 20,25 €.
Las playas son muy buenas, pero es recomendable que salgas de ellas y visites otros lugares. Un buen lugar para visitar es
Guaitil, a 12 km de Santa Cruz, un pequeño pueblo que cuenta con numerosos
talleres de cerámica. Los trabajos se inspiran en la antigua alfarería precolombina de los indios chorotegas, de la que son descendientes sus habitantes. Al pasear por el pueblo verás a los alfareros trabajando, con sus obras expuestas en la calle. Hay de todo tipo y precio, desde 2 a 40 €. El taller El Pilón, frente a la escuela, es uno de los más interesantes. Si viajas por tierra a la península probablemente pasarás por
Liberia, una pequeña ciudad de ambiente rural que conserva algunas buenas muestras de arquitectura tradicional.
Volcanes y baños termales
Fortuna es el pueblo más cercano al
parque nacional Arenal, y aquí encontrarás muchas empresas que ofrecen excursiones por la zona.
El volcán Arenal está en actividad desde 1968. Aunque todo varía de día en día, en las noches claras resulta espectacular ver las explosiones y los
ríos de lava que descienden por la ladera (las mejores vistas se tienen desde el lado oeste). De día suele haber un penacho de humo saliendo del cráter. Aunque como ocurre con todo el
turismo de naturaleza, el espectáculo está sujeto a las condiciones meteorológicas (como la presencia de nubes). La
actividad volcánica produce gran abundancia de
fuentes termales, y hay varios lugares donde disfrutar de ellas. El más conocido es
Tabacón a 12 km de Fortuna. 256 15 00. Entrada: 24 €), con numerosas pozas en una vegetación exuberante. Una cena bufé en el restaurante:
23 €. Más tranquilo y económico, aunque menos vistoso, es
Baldi Termae (a 4 km de Fortuna. 479 96 51. Entrada: 12 €) .
Una de las excursiones más populares es a la
catarata Fortuna, a 5 km del pueblo. Entrada: 2,5 €.