La figura de Hans Christian Andersen (1805-1875) está constantemente presente en la vida cotidiana danesa. La encontrarás en atracciones, monumentos, esculturas, souvenirs, nombre de calles e incluso platos de los restaurantes. Sin olvidar la escultura de La Sirenita, que ya es un emblema nacional. En este bicentenario de su nacimiento se ha preparado, en su honor, todo tipo de eventos, rutas y exposiciones. Puede que acabes algo empachado de tanto cuento de hadas, a menos que los uses como excusa para conocer estas dos ciudades danesas que se conservan casi igual que en la época del escritor.
La huella
Copenhague es una de las ciudades nórdicas más animadas y de moda. Recuerda un poco a Amsterdam: hay 10 millones de bicis para 5 millones de habitantes, su ambiente es rabiosamente joven, sus calles son limpias y con poco tráfico, y sus terrazas y cafés están llenos de vida, incluso en invierno.
Durante este año, el centro de la ciudad se cubre de dos mil huellas blancas (de la enorme talla de pie de Andersen), que señalan lugares relacionados con la vida y obra del escritor, pero también con el estilo de vida de mediados del XIX.
Calles y esculturas
Vale la pena hacer este recorrido entero o, al menos, en parte. Te lleva por los lugares más interesantes del centro de la capital. Por ejemplo, pasa por Ostergade, también llamada Stroget, la larga calle peatonal más animada de la ciudad. Tiendas de marcas internacionales, músicos callejeros y puestos de comida rápida atraen a los paseantes desde la plaza Kongens hasta la del Ayuntamiento (Radhuspladsen). Encontrarás antiguos locales que aún funcionan, como la pastelería La Glace (Skoubogade, 3-5), de 1870, que cada mes crea un pastel distinto. Y pasarás por la siempre abarrotada y llena de bares calle Nyhavn, junto al puerto, siempre con ambiente.
Si decides hacer este recorrido por tu cuenta, pide un mapa en la Oficina de Turismo donde vienen señalados 62 paneles informativos en los que aprender más sobre la ciudad y el autor. Además, en cada uno de estos puntos se indica un código telefónico para ampliar información sobre cada tema (cuesta lo mismo que una llamada normal a un móvil).
Es difícil dar unos pasos por Copenhague sin encontrar algún guiño a Hans Christian Andersen. Su representación más conocida es la escultura de La Sirenita, símbolo de la ciudad y situada en un soso puerto de transbordadores. Más interesante es la escultural fuente de la diosa Gefion, a la que llegarás tras un pequeño paseo hacia el sur. Sigue el mismo camino y te encontrarás frente al Amalienborg, sede de la monarquía danesa. Y una sugerencia: recorre Copenhague acompañado de Richard Karpen, un guía cuentacuentos que te llevará por la ciudad como si fueras de la mano del mismísimo Andersen. (45 32 84 74 35. www.copenhaguenwalks.com. Ruta de 90 min: 10, 7 €. Mínimo 5 personas).