Cuentista… y mucho más
A Hans Christian Andersen se le conoce mundialmente por sus cuentos infantiles, pero pocos conocen el genio inquieto, prolífico y rompedor que fue. Además de 212 cuentos e historias, traducidos a 150 idiomas, escribió seis novelas, más de mil poemas, ocho libretos de ópera y obras de teatro. También fue un gran viajero; uno de sus seis libros de viajes es el poético En España. Hans llegó a Copenhague a los 14 años (1819) para buscar fortuna en el teatro. En lo que hoy es el Museo del Teatro (entrada: 30 dkk; unos 4,2 €) estudió ballet e hizo sus pinitos como actor, aunque resultó tener poco talento para ello. Sin embargo, en este escenario se representaron con éxito muchos de sus cuentos e historias. En la actualidad, además de figuras y trajes de sus cuentos, el museo también expone la historia del teatro danés desde 1700, con pinturas y dibujos. En ocasiones especiales, el telón de este teatro se vuelve a levantar para el público. Merece la pena la visita, junto con la del conjunto palaciego de Christiansborg, que fue la residencia real hasta el siglo XIX y hoy acoge el actual Parlamento, en pleno centro histórico.
Para todos los bolsillos
Copenhague tiene fama de cara. Lo notarás en cuanto pagues casi 3 € por un café para llevar o por un billete de metro. Pero también ofrece alternativas baratas e incluso gratuitas. Por ejemplo, para usar las city bikes por la ciudad sólo tienes que dejar un depósito de 20 Dkk (2,8 €) que recuperas al devolverlas (hay 125 parkings en el centro). Alquilar una bici en cualquier tienda cuesta 50 Dkk (7 €) al día. Puedes hacer un crucero de una hora, por 5 €, con Netto Bus (32 54 41 02); salen desde la iglesia Holmens. Escoge el miércoles para visitar museos. Muchos de ellos son gratis este día, como la Galería Nacional (Statens Museum for Kunst), que además, hasta el 4 de diciembre albergará una exposición de Matisse. Algunos son gratis todos los días, como el de David's Samlingen, de arte europeo e islámico, o el de la cervecería Calsberg. Con la Copenhaguen Card (un día, 28 €; 72 horas, 57 €) podrás usar el transporte público y entrar a 60 museos y atracciones, además de obtener descuentos en los ferries que van a Suecia.
Cafés con estilo
Desde las oscuras y tradicionales tascas marrones a los cafés que por la noche se transforman en miniclubs, con música en directo y hasta baile, los locales de reunión de amigos son un estilo de vida para los daneses. Usan la palabra hygge (algo así como “cómodo y personal”) para definir ese gusto por los lugares acogedores y las pequeñas cosas, como tomar un buen vaso de vino a la luz de las velas. Próximo a la céntrica plaza Kongens está uno de los cafés más antiguos y animados de la ciudad: el Hciids Vinstue (Kongens Nytorv, 19); resulta perfecto para charlar y tomar cerveza en un ambiente íntimo. También en esta plaza, el Café a Porta merece la pena; aquí se respira el ambiente tal y como era en 1857, cuando se inauguró. Ideal para tomar un café o picar alguno de sus platos combinados de pescado y ensaladas danesas. Aquí fascinan los cafés de fusión, creativos y divertidos, como el reciente The Laundromat (Elmegade, 15), en el barrio de Norrebro (al oeste), en el que puedes hacer la colada mientras tomas un café y escoges un libro de sus estanterías.