Viaja en el tren-hotel Francisco de Goya, que une Madrid con París
La cuarta jornada, aparca la bici para pasear con calma por la histórica ciudad de Chinon. Desde la rue Haunt-Saint-Maurice, a la entrada del pueblo, irás conectando con todas las calles peatonales que atraviesan el centro. Enseguida te encontrarás con la rue Voltaire, una de las principales arterias de la ciudad medieval, con sus vinaterías y excelentes restaurantes como La Maison Rouge ( 02 47 98 43 65), donde degustar las especialidadesde la región. En la misma calle, encontrarás libros baratos sobre la historia de la ciudad en la Librairie Ancienne et Moderne de Jacques et Maria Lacoste. Y más adelante, también hay un museo del vino, un artesano de toneles y la famosas cuevas pintadas de las que habla el escritor Rabelais (nato en la zona) y que forman una gran red de túneles de los que se extraía piedra en el siglo XVIII para la construcción.
La rue Voltaire muere en la plaza de la Fontaine, perfecta para tomar un vino en A la pause rabelessiene y comprar productos del Loira en el mercado o en la tienda de artesanía Confluences (Rousseau, 3). Cerca de aquí hay buenos restaurantes especializados enpescado, como L´Oceanic (rue Rabelais, 13). Para terminar, merece la pena una excursión a la abadía de Fontevraud, a unos 15 km. Esuno de los complejos monásticos más impresionantes de Francia. Resulta fascinante su claustro, la iglesia, con el aspecto típico de Aquitania y las cocinas con sus techos en forma de punta de diamante. Después, coge la bici y sube hasta lo alto del lugar para quedarte con una panorámica de la ciudad y rememorar un viaje que siempre recordarás.
Desde París, los trenes TGV desde el aeropuerto Roissy Charles Gaulle llegan a Tours.
Durante tu estancia, podrás dormir por un precio módico en un lugar auténtico. Busca los hoteles con el distintivo 3 épis NN, son casas de antes de 1900 en las que viven los propietarios.