Su infraestructura que se basa en el sol, el submarinismo, la pesca de altura y la observación de aves
No hay más que salir de Maputo, la capital, para sentirse inmerso en el África más tradicional. Desde hace años, Mozambique lucha por olvidar la guerra, y hoy es uno de los países africanos más seguros para los viajeros. Sin embargo, las últimas inundaciones han arrasado el limitado sistema de carreteras en el sur del país, por lo que deberás centrarte en la zona norte, que en cualquier caso es la más atractiva.
Sus 2.500 kilómetros de costa hermosa e intacta hacían de Mozambique, hace un cuarto de siglo, el principal destino turístico del África Meridional. Ahora se empieza a relanzar una infraestructura que se basa en el sol, el submarinismo, la pesca de altura y la observación de aves. Los más aventureros encuentran en el norte una de esas regiones poco transitadas. Allí habitan los makonde, famosos por las fantásticas esculturas en madera que realizan, y los makua, cuyas mujeres se embadurnan la cara con una pasta y ofrecen una de las imágenes más sorprendentes del país. No es el país más fácil para moverse, dada la escasez de transporte público, pero todo se compensa con el contacto con los mozambiqueños. Es extremadamente fácil: una gran mayoría habla portugués.
TODO FRENTE AL MAR
Sorprende encontrar una capital del África Meridional con ambiente latino, resultado de siglos de presencia portuguesa en este rincón del continente. Así es Maputo. Las aceras de las avenidas se adornan con dibujos de mosaico similares a los de Lisboa o Río de Janeiro, los cafés sacan sus mesas a la calle. Pero es África: los jacarandás tiñen de color las calles, y los mercados ofrecen la mezcla de frutas exóticas, artesanías en madera y mucha conversación. Maputo es una de las capitales africanas más abiertas y seguras. Las calles de la Baixa, el cogollo comercial, conducen hacia la bonita estación de ferrocarril, de estilo victoriano.
Nada hay comparable con Bazaruto, una cadena de islotes que se extiende frente a Vilanculos e Inhassoro. Fueron declaradas parque nacional en 1971 y guardan una abundante vida natural: 150 especies de aves, tortugas, colonias de manatíes... Un terreno propicio para olvidarse del mundo en sus playas, bucear, hacer pesca de altura: se cazan agujas de 400 kilos.
La ciudad de Ilha de Moçambique fue durante siglos el enclave más importante entre Lisboa y la India. La iglesia de Nossa Señora es el edificio europeo más antiguo del hemisferio sur, y la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992. Los butres, esos barcos de vela latina como los que usara Simbad el marino hace más de mil años, todavía navegan por esta agua de color azul verdoso.
CÓMO IR
LAM y TAP tienen vuelos a Maputo
CUÁNDO IR
La estación fresca y seca va de abril a septiembre. CONSEJOS Y SEGURIDAD
El mayor peligro puede ser penetrar en algún territorio minado. Hay que permanecer en caminos transitados. Es conveniente no viajar de noche ante la posibilidad de un asalto.
COMER Y COMPRAS
Prueba arroz con matapa (salsa de cacahuete y hojas de mandioca), arroz con pescado, wusa (papilla de maíz), pez espada... Puedes adquirir tallas, máscaras y estatuas en madera, telas, cestas y artículos de cuero. PASAPORTE
Para entrar: Pasaporte y visado. Idioma: Portugués (oficial). Moneda: El metical (un dólar =11.500 meticais). Diferencia horaria: 1 hora más que en España. Para llamar: 00 258 + nº. Electricidad: 220 voltios. Consulado de Mozambique en Madrid: Gran Vía, 6. 28013 Madrid. 91 542 74 22.
Textos: A. Martínez Bermejo Foto: A. Martínez Bermejo Publicado en Marzo de 2001