Torre Del Reloj En Berna Torre del Reloj en Berna. 4 minutos antes de cada hora el gallo dorado canta su kikiriki y los osos ... Autor: Manuela Mojíca Guerra
Los mismos elementos que conforman la naturaleza idílica de Suiza; piedra para las montañas, agua para lagos y ríos, son los que el hombre utilizó para construir en este país algunas de las más bellas obras de arte. Admira en el norte del país algunas de las mejores expresiones. UN PASEO DE FUENTE EN FUENTE HASTA EL CASTILLO
Para este recorrido artístico puedes empezar por Neuchâtel, a orillas del lago homónimo (el lago suizo más grande enteramente en este país) y a dos horas en tren desde Zúrich. Aquí hay varios ejemplos del empeño del hombre por imitar la naturaleza local, y mejorarla a través del arte. Toda la ciudad está dominada por el castillo (41 0 32 889 60 00. Entrada gratuita) y la iglesia, a unos 200 m por encima de Neuchâtel. El castillo, residencia de los antiguos condes locales, data del siglo XXII. La iglesia adyacente es también una visita imprescindible: su hermoso y colorido retablo, junto a la tumba de los condes, es uno de los orgullos locales. Otro sitio, menos artístico pero igualmente colorido, es el mercado está ubicado en la plaza a la que da nombre (Market Platz), entre las calles des Flandres y du Tresor. Aquí se pueden comprar desde deliciosas conservas en vinagre, hasta las más bellas flores silvestres.
Pasear por el mercado y luego subir hacia el castillo a través del casco histórico, es un esfuerzo que vale la pena. Sobre todo por las vistas a medida que se asciende y por ver las fuentes, en particular la del Dragón, en rue du Chatel y la de la Justicia, en rue du l’Hospital. Finalmente uno de los atractivos más visitados de la ciudad es el centro Durrenmatt, donde el famoso arquitecto Mario Botta (autor del museo de Arte Moderno de San Francisco, entre otros) rinde homenaje al artista y escritor suizo Durrenmatt.
Muy cerca de Neuchâtel, a una hora de camino, se encuentra La Chaux-de-Fonds, la ciudad más alta del país (1.000 metros sobre el nivel del mar). Aquí nació uno de los maestros de la arquitectura moderna. Le Corbusier. Una de sus obras más notable es la villa Turquesa (Rue du Doubs 167. 41 0 32 912 31 23). Esta casa fue construida entre 1916 y 1917 y hoy pertenece a la compañía relojera Ebel. Pero puede ser visitada el primer y tercer domingo de cada mes de forma gratuita. Y vale la pena.
Otra visita fundamental es al colorido edificio de L’Ancien Manège (19, rue du Ancien Manège. La entrada es gratuita), que cuenta además con un buen restaurante especializado en platos de cerdo. Merece también una visita el museo de Arte (Calame, 6. 41 0 32 931 13 33. Abierto de martes a domingo de 14 a 17 h) y el museo de Relojería (rue des Musées 29. 41 032 967 68 61. 8 € la entrada. martes a domingo de 10 a 17 h).
Textos: Juan Scaliter Foto: Juan Scaliter Publicado en Octubre de 2005
“aguante suiza alto pais tengo flia aya ya lo conosco lo re conozco y volveria a ir
si pueden vayan es fantastico todo”
Enviado el 2008-01-28 21:24:13
Cristina dice:
“Hoy viendo este reportaje sobre Neuchatel me ha venido a la mente mis mejores recuerdos de mi corta vida. Estuve viviendo un año en esta ciudad, estudiando en la universidad y viviendo en la Cite Universtaire. Alli conoci a mucha gente de casi todas las partes del mundo y desde esta ciudad viaje a toda Europa con los buenos medios de comunicacion de este pais.
A pesar de ser un pais muy caro, no dejo de recomendar a todos mis amigos que vayan a conocerlo.Excepto, a todos aquellos que ya fueron a Suiza cuando estuve alli.
Merci beaocoup.
Cristina”