PASAPORTE:
Para entrar: Pasaporte.
Idioma: Español.
Clima: Tropical, fresco en las montañas.
Diferencia horaria: –5 h.
Moneda: El peso dominicano. 1 € = 36 pesos dominicanos.
Para llamar: Desde España: 00 1809; desde República Dominicana: 00 34.
Electricidad: 110 v.
Vacunas: No se necesitan.
Oficina de Turismo: General Yagüe, 4, pta. 12. Madrid. 91 417 73 75. www.dominicana.com.do.
El nombre de la República Dominicana aparece siempre unido a estereotipadas imágenes de playas de cocoteros y de lujosos resorts. Pero este país, que ocupa dos tercios de la isla La Española, donde también se halla Haití, guarda su auténtica esencia en el interior, en torno a las cordilleras Central y Septentrional, hermosas montañas que se ha dado en llamar los Alpes dominicanos, y en las ajetreadas calles de Santo Domingo y Santiago de los Caballeros. Aquí se esconde una realidad plenamente latina y caribeña, colorida y apasionada, amable y muy sosegada.
Recorre la historia
Santo Domingo, la capital, es el punto de partida de este viaje. Su parte colonial fue la primera fundada en el Nuevo Mundo. Los restos de la antigua muralla conservan aún algunas de las puertas. A través de ellas accederás a un entramado de calles típicamente cuadrangular, repleta de casas con colores austeros. Una pena que los postes eléctricos afeen la estética de las fachadas.
La catedral de Santa María la Menor, que se ubica en el Parque Colón, fue la primera que se levantó en el Nuevo Mundo. Su construcción comenzó en 1524, pero fue abandonada tras la marcha de los trabajadores a México en busca de oro. La iglesia fue terminada en 1540. En su fachada se mezclan los estilos gótico y plateresco.
No muy lejos de ella están la primera universidad del continente, actualmente un convento dominico, y las ruinas del primer hospital. En todos estos monumentos la entrada es libre. No es así en el Alcázar de Colón, el edificio más importante de todos, que se alza en la gran plaza de España, junto a la muralla y dominando el estuario del río Ozama. Merece la pena pagar los 12 pesos (menos de medio euro) que cuesta acceder a este palacio de sobrio estilo renacentista. Fue construido en 1514 y en él vivió Diego Colón, hijo del famoso descubridor. Gran parte de las obras de arte de su interior fueron donadas por la Universidad Complutense de Madrid. Tu recorrido por la histórica te llevará a la cercana calle de las Damas, donde se alinean el Museo de las Casas Reales (20 pesos) y el Panteón Real, la iglesia donde están enterrados los más insignes personajes dominicanos. El conjunto lo remata la fortaleza Ozama.