A pesar de su gloria pasada como importante puerto del Imperio Ruso, Odesa es hoy un atractivo conjunto de calles jalonadas de edificios del siglo XIX que atrae a turistas tanto rusos como ucranianos en busca de un clima más benigno y un ambiente más distendido.
El primer lugar al que acuden los visitantes de Odesa es al
bulevar Primorsky, un arbolado paseo donde nacen las
famosas escaleras Potemkinel lugar más afamado de Odesa, donde fue filmada la celebre escena de la película de Sergei Eisenstein, El acorazado Potemkin. En aquella secuencia, cientos de civiles rusos mueren asesinados y, aunque esto nunca ocurrió en realidad, convirtió la escalinata en un nuevo atractivo turístico. A ellas acuden no sólo los visitantes, también decenas de recién casados para hacerse fotos. Desde lo alto de sus 192 escalones se contempla el mar Negro en toda su extensión y el atareado
puerto de Odesa. No muy lejos de las escaleras se halla uno de los emblemas de la ciudad: la
Ópera de Odesa, construida por arquitectos austriacos en 1887, y que hoy resulta ser uno de los ejemplos arquitectónicos más bellos de Europa. Aquí dejaron su huella famosos compositores y artistas de la historia rusa. También la compañía de ballet de Odesa es famosa por sus actuaciones poco convencionales. Como sucede en la Ópera de Lviv, las entradas para los espectáculos que se representan en ésta resultan muy baratas y no suelen superar los 10€.
Paseo de veraneantesSin duda la calle principal de la
ciudad es Deribasovskaya, nombrada así por el español José de Ribas que fue quien proyectó el puerto de Odesa. La calle es una sucesión de tiendas, bares, restaurantes, terrazas, puestos de souvenirs, y multitudes de paseantes disfrutando de la joie de vivre tan especial de la que goza Odesa.
En la esquina con la
calle Preobrazhenska está el
Pasazh, un corredor del siglo XVIII armoniosamente decorado con esculturas y estucados, que alberga algunas tiendas y que desprende ese encanto decimonónico tan particular de Odesa.
Si acudes en verano comprobarás la gran cantidad de turistas rusos y ucranianos que acuden a estas costas a gozar del sol y las playas. Las más famosas, aunque no precisamente las más limpias, son las de
Arkadia y
Otrada, que disponen también de restaurantes, discotecas, y todo tipo de amenidades para el visitante. Las más adecentadas y tranquilas son las de
Delphin y Fontan.Alquila una bici por 4,5 € o un guía que hable español por 8 € al día con la
agencia Visit2Odessa (05 07 47 80 44.
www.visit2odessa.com).
DORMIR. El hotel que exuda más encanto es el
Londonskaya (04 82 22 87 87), construido en 1867 siguiendo todos los cánones de la Inglaterra victoriana y con habitaciones entre 150 € y 300 €.
COMER. Si aún no has ido a ningún restaurante ucraniano aquí tienes una nueva oportunidad, en el
Ukrayinska Lasunka (Deribasovskaya, 17), con ambiente de granja ucraniana, comida del país y productos del Mar Negro.