Sobre
Hawai no sólo escribió Mark Twain. Robert Louis Stevenson, pionero en los
viajes por el Pacífico, envió sus
Cartas desde Hawai, y Jack London realizó un tratado sobre el surf al
visitar Waikiki. Todos ellos viajaron por las islas y se codearon con lo más selecto de la sociedad local, incluida la monarquía hawaiana. Para que tú también viajes con estilo, sigue los siguientes consejos. La
aerolínea más económica para moverse entre las islas es
Aloha Airlines. Hazte socio en su página web (
www.alohaairlines.com) de su programa de millas, así obtendrás tarifas sólo disponibles para socios. Para alquilar un coche, prepáralo con tiempo: la demanda siempre es alta. La única agencia que permite alquilar vehículo a menores de 25 años y en la que puedes pagar con tarjeta de débito es
Dollar. Con respecto al
alojamiento, una opción económica son los condominios: apartamentos que cuentan con cocina, microondas y refrigerador y que se alquilan por semanas.
El viaje más soñadoEn este
archipiélago del Pacífico las estrellas rozan la tierra, las mujeres se adornan con flores y los hombres cabalgan sobre el mar. Y por si fuera poco, también encontrarás paisajes verdes y volcánicos, arenas blancas y mar azul.
Oahu: Honolulú y Waikiki
Seguramente tu primera parada sea en
Honolulú, capital de Oahu. No te apresures por alquilar un coche, el transporte público es eficiente y recorre toda la isla. Un viaje cuesta 2 dólares (1,6 €) y no dan cambio. Existe un pase de viajes ilimitados para cuatro días, cuestan unos 16 € y se puede comprar en las
tiendas ABC. Desde el aeropuerto, los buses 19 y 20 te dejarán en Honolulú y en la mítica
playa de Waikiki (aproximadamente una hora).
En
Oahu, tienes mucho por ver. Aquí está el único palacio de la realeza en Estados Unidos:
el Iolani. Su interior es muy bonito, aunque la entrada, con guía incluido, es algo cara (17 €). Si te interesan los museos que te enseñen algo de cultura local, no te pierdas el
Bishop Museum, considerado el mejor del mundo en
historia polinésica. Recorre también el barrio chino, sobre todo
River Street, con sus puestos de hierbas medicinales. Luego vete a Waikiki y por menos de 5 € podrás
alquilar una tabla de surf en la playa donde surgió este deporte.
Si quieres
camisas hawaianas, pásate por donde las compran
Nicolas Cage,
Mike Tyson o
Bridget Fonda: la
tienda de David Bailey (Kahulu Av, 517). Aquí las tienen desde los 8 €. Una de las atracciones más cercanas a Waikiki es
Diamond Head (autobuses 22 y 58). Desde la cima de este volcán extinto contemplarás un hermosísimo panorama del Pacífico. Si coges aquí el bus 55, llegarás a
Waimea. En esta playa, si es invierno, verás mucho surf, y en verano podrás hacer snorkel, porque la zona es una de las mejores de toda la isla. Siguiendo el perfil isleño detente en
Haleiwa, una parada clásica para probar los deliciosos granizados de
Matsumoto’s, con sirope de frutas tropicales.
El sinuoso ritmo del hulaTan propio de estas islas como el surf, es
el hula. Lejos de ser un simple baile, el hula es la biblioteca de un pueblo que no dejó nada escrito, y con esta danza cuenta su génesis y sus gestas. Todos los movimientos y expresiones faciales representan algo (la mirada al cielo es el sol).
Para ver
hula clásico y gratis en Oahu, hay que acercarse a
Pleasent Hawaiian Hula Show, en Monsarrat Av. 2805, detrás del zoológico. De martes a jueves a las 10 y 11 de la mañana.
Surf y ballenasHace 200 años,
Maui era a la caza de ballenas lo que Alaska fue a la fiebre del oro; el norte perseguido. No te pierdas la localidad de
Lahaina y el
museo ballenero de Kaanapali. Pese a la caza indiscriminada, todos los inviernos las ballenas regresan para dar a luz y criar sus ballenatos. Este es el mayor espectáculo isleño, junto al windsurf. Para practicar este deporte, vete a
Pa’ia, un colorido pueblito colonizado por hippies y deportistas de élite, ya que también es capital del windsurf. Pa’ia es también punto de partida para el camino a
Hana. Tras 56 km con más de 600 curvas, te esperan cascadas, reservas forestales de bambús, playas de arena negra...