La ruta que te proponemos parte de
Bruselas y va hacia el sur por la carretera N5, que te conducirá hasta la primera parada en
Waterloo (17 km). Esta ciudad es famosa porque aquí se produjo la célebre batalla del mismo nombre (1815). Waterloo supuso el fin del imperio napoleónico con la derrota que sufrió el gran Emperador francés ante el ejército aliado compuesto por tropas prusianas, austriacas, holandesas y británicas bajo el mando del duque de Wellington. Para profundizar en la historia de aquella batalla, en la que participaron más de 200.000 hombres, visita el
MuseoWellington. Está ubicado en la antigua posada en la que se alojó el general inglés en los días decisivos del 17 y 18 de junio (Museo Wellington. 147 Chaussée de Bruxelles. 32 2 354 78 06. Horario: de 9.30 a 18.30 horas).
La entrada al Museo de Waterloo cuesta 5€, e incluye la visita al
Centro de Visitantes de la Colina del León (315 route deLion. De 9.30 a 18.30 horas), a 5 km del centro de Waterloo. Aquí se muestra un impresionante panorama de la contienda, a través de un fresco circular ambientado con los sonidos del campo de batalla. También podrás subir a lo alto de la colina, donde se encuentra el principal monumento conmemorativo: un inmenso león de hierro que pesa 28 toneladas.
EL ÚLTIMO NAPOLEÓNDesde arriba, la vista de los campos de alrededor es verdaderamenteespectacular. Y 4 km más al sur está el
Dernier Quartier-Général de Napoleón, el último cuartel general de Napoleón,donde se pueden ver armas, uniformes y mobiliario de la época(66 Chaussée de Bruxelles).
Cerca de Waterloo hay un lago al que merece la pena acercarsepara tomar contacto con la naturaleza que te acompañará duranteel resto del viaje. Es el
lago de Genval, rodeado de cuidados jardines. El recorrido continúa hasta llegar a la
abadía de Villers la Ville, paraje considerado como uno de los más bellos del país(horario, hasta el 31 de octubre: de 10 a 18 h. Precio: 4,50€).Este monasterio cisterciense fue fundado en 1146 pero la mayoría de lo que queda pertenece a la etapa gótica. Aunque está completamente en ruinas, todavía quedan en pie algunos arcos y muros de una belleza arquitectónica extraordinaria a la que no le falta un toque demisterio (Abbaye de Villers-la-Ville. Rue de l’Abbaye, 55. 32 71 88 09 80.
www.villers.be).
Desde aquí, tras pocos kilómetros te habrás incorporado a la carretera E-411 que te llevará directamente a
Namur, capital de la región valona. Tiene 100.000 habitantes y está situada en laconfluencia de los ríos Sambre y Mosa. Lo más interesante es suciudadela, cuya parte más antigua data del siglo XV. Se extiendesobre una superficie de ocho hectáreas con maravillosas vistasa la ciudad y a todo el valle. Aquí mismo, en unos túneles subterráneos de la época de Carlos V, están los talleres de
perfumería Guy Delforge, que pueden visitarse. La visita guiada dura una hora y cuesta 3€. A la entrada de la ciudad de
Dinant, se halla la
abadía de Notre-Dame de Leffe, de evocación cervecera.