La isla de Gozo está situada a medio camino entre Sicilia y Túnez, es una de las tres islas principales de Malta y constituyó antaño un enclave estratégico en el Mediterráneo. Los fenicios, los romanos, los bizantinos, los árabes, los normandos, los aragoneses, los caballeros de la Orden del Hospital de San Juan, los franceses bajo Napoleón Bonaparte y, finalmente, los británicos, conquistaron y gobernaron la isla hasta que obtuvo la independencia junto con el resto del archipiélago maltés en 1964.
Gozo tiene sólo 67 km2 y aunque es menos importante históricamente que la vecina Malta, sus fantásticas formaciones rocosas, ruinas prehistóricas, y sus valores tradicionales y pacífica forma de vida le otorgan una gran fuerza. Aquí la gente viene a descubrir senderos sobre acantilados, hermosas bahías, pueblos pesqueros, flores salvajes e iglesias barrocas.
CUANDO IR:
Es preferible evitar julio y agosto, debido a la masiva presencia de visitantes y el excesivo calor. La mejor época es el final de la primavera, cuando no hace demasiado calor y todavía no han llegado los turistas, y cuando la isla está cubierta de flores. O el otoño, cuando el agua sigue caliente y el tiempo es agradable.
La tranquilidad y la calma de la isla de Gozo te hechizarán como a Ulises
Llegué a Gozo en el transbordador que cruza el canal de Il-Fliegu, desde Marfa Point, en la costa occidental de Malta, dejando atrás las islas de Comino y Cominotto y arribando en el puerto de Mgarr, situado en la costa oriental de Gozo. La travesía tiene una duración de tan sólo 25 minutos, pero uno tiene la sensación de haber atravesado una barrera invisible a partir de la cual el tiempo se ralentiza. Gozo debería tener el sobrenombre de go-slow (ir despacio), porque parece que en ella el tiempo se ha detenido, no por las comodidades e infraestructura que ofrece, sino por su atmósfera. Aunque en el lugar hay unos cuantos hoteles construidos en edificios altos, la mayoría de los visitantes prefiere alojarse en hoteles pequeños o granjas reconvertidas, que ofrecen más paz y tranquilidad.
Saborea buen pescado
El puerto de Mgarr es uno de sólo tres buenos puertos pesqueros que ofrece Gozo. Los otros son el de Masalforn, en la costa septentrional, y el de Xlendi, en la meridional. Mgarr siempre tiene una actividad intensa, con tráfico de transbordadores, yates, pesqueros de vivos colores y pequeñas barcas utilizadas para hacer excursiones y llevar a los buceadores hasta la Laguna Azul, en la isla vecina de Comino, perfecta si buscas es sol y playa. Mgarr cuenta con uno de los dos hoteles de cinco estrellas de Gozo, el L’Imgarr, que ofrece espectaculares vistas al puerto y, sin duda, la mejor comida de la isla. Sin embargo, para cenar, es difícil superar la atmósfera que ofrecen los pequeños restaurantes de pescado al aire libre, situados entre el puerto y las chozas de los pescadores: Kcina tal-Barrakka (conocido como Sammy’s) y Manoel’s, en los que se sirve delicioso estofado de pulpo y riquísimos langostinos, además de la pesca del día.