Las Alpujarras almerienses están separadas de las granadinas por el puerto de La Ragua, en pleno corazón de Sierra Nevada. El lugar es ideal para hacer senderismo entre una naturaleza espectacular. En él se encuentra la Oficina de Información del Parque Nacional de Sierra Nevada (950 52 40 20), además de un refugio muy bien equipado (950 52 40 20 y 958 76 01 60), un restaurante y una agradable zona de picnic. Suelen organizar cursos de orientación y, con la llegada de la nieve, puedes alquilar un trineo o pasear con raquetas por la estación de esquí de fondo (www.puertodelaragua.com).
Sigue la carretera entre pinos, y toma la AL-5402, una vía muy sinuosa de difícil conducción pero flanqueada por paisajes espectaculares. Ésta conduce hasta Bayárcal, conocido por ser el pueblo más alto de la Alpujarra almeriense. En él, no te puedes perder la parroquia de San Francisco Javier que suele abrir en los horarios de misa.
La almeriense, mucho más pequeña que la Alpujarra granadina, dispone casi todos sus municipios en el fértil valle del río Andarax, entre Sierra Nevada y la sierra de Gádor.
Los pueblos que la integran han evolucionado sin perder de vista sus raíces y al margen de la gran especulación inmobiliaria, que ha sufrido la costa de la provincia. Éste fue el último reducto árabe de la Península donde el rey Boabdil se refugió tras la entrega a los cristianos de la ciudad de Granada.
Pureza en el agua
El monarca nazarí estableció su residencia en Láujar de Andarax, la capital de la comarca. La villa cuenta con un interesante conjunto de fuentes barrocas, de las que mana una de las mejores aguas de España. Algunas son las de la calle Granada, la de la Plaza Mayor de la Alpujarra y la de la calle Santo Cristo.
Visita también la iglesia parroquial de la Encarnación, de interior barroco y exterior mudéjar. Acércate hasta Alcolea, un núcleo muy pequeño rematado por un sugerente campanario. Y si quieres practicar senderismo o rutas en bici de montaña, contacta con Al-Mihras (950 51 41 49).
Monumento nacional
Justo antes de iniciar la ascensión al puerto de La Ragua pásate por en el imponente castillo de La Calahorra. Esta joya del Renacimiento, construida entre 1500 y 1512 por el primer Marqués del Zenete, fue la última fortaleza medieval levantada en Europa.
En los sótanos del palacio fortificado podrás ver los calabozos donde pernoctaban los presos moriscos destinados a la Cancillería granadina. Desde aquí, la vista de Sierra Nevada y del llano que atraviesa la Hoya de Guadix es imponente. Sólo abre los miércoles de 10 h a 13 h y de 16 h a 18 h (958 67 70 98).
Textos: Lucas Vallecillos Foto: Lucas Vallecillos Publicado en Noviembre de 2009