El trayecto que te sugerimos va de la ciudad de Tréveris, al oeste de Frankfurt, hasta la confluencia con el Rin, en Coblenza.
Aunque el río Mosela nace en los montes Vosgos, en Francia, es en Alemania donde hace la mayor parte de su recorrido. El trayecto que te sugerimos va de la ciudad de Tréveris, al oeste de Frankfurt, hasta la confluencia con el Rin, en Coblenza. En estos 128 km, el Mosela dibuja sinuosos meandros, bordeados de bosques y empinadas colinas de pizarra totalmente cubiertas por viñedos que ofrecen una preciada joya: el vino riesling.
Por doquier, verás asentamientos romanos, castillos y las agujas de las iglesias asomadas al paisaje. Los pueblos vinateros, de tejados de pizarra y alineados en las riberas, forman una estampa que fascinó a viajeros románticos como lord Byron, Goethe y Victor Hugo. Déjate llevar.
Descubre la Roma alemana y disfruta de románticos hoteles y cruceros
Emula a los antiguos romanos cuando recorrían con sus trirremes el río Mosela. Lo mejor es que hagas algún tramo en barco, pero también a pie, en bicicleta o en tren, para saborear uno de las corrientes más bellas y misteriosas del mundo. Nada mejor que empezar el recorrido por el terrassenmosel (cuenca del Mosela), desde la majestuosa ciudad de Tréveris (Trier). Además de la gran cantidad de testimonios romanos que han dejado aquí, su Catedral o Dom es un edificio imponente al que hay que dedicar tiempo. Se levantó sobre los cimientos de un palacio romano y en su interior predomina el estilo gótico, de gran belleza. La plaza del Mercado (Hauptmark), presidida por una cruz y la fuente de San Pedro, está siempre a rebosar de gente. Todos los días, excepto el domingo, el mercadillo da colorido a este lugar. También merece una visita la casa donde nació, en 1818, Karl Marx (Brückenstr, 10), que mantiene un pequeño museo (3 €) dedicado a su vida. Para dar un paseo en barco, la empresa Pesonenschiffahrt Kolb (65 12 66 66) realiza circuitos desde Tréveris, de 1 h (7 e) o 2 h (10 e) y hace excursiones de un día hasta Bernkastel-Kues (26 €).
La tradición del vino
Sal de Tréveris en dirección a Neumagen, tu próxima parada. Aquí apareció la escultura romana más famosa de toda Alemania: el barco o carguero de vino, que se conserva en el Landesmuseum de Tréveris. Al ver esta obra, comprenderás la importancia que tenía para los romanos este río, que usaban como su autopista particular, para comercializar a lo largo y ancho de esta zona fronteriza.
En Bernkastel-Kues, localidad famosa por su vino, te quedarás boquiabierto en la plaza del Mercado, un recoleto rincón con casas renacentistas de entramado de madera, la fuente de San Miguel, el Ayuntamiento, y algunas casas más que parecen sacadas de un cuento de los hermanos Grimm.Las curvas del río prosiguen y a la altura de Traben-Trarbach te saludará su puente para indicarte que visites los edificios modernistas de la ciudad. Uno de ellos es el hotel Jugendstil Bellevue, en el que puedes pasar la noche y disfrutar de su romanticismo de principios del XIX. Aquí durmieron personajes como el Barón Rojo, héroe de la aviación alemana en la Primera Guerra Mundial. Al día siguiente, acércate en coche a los restos del castillo de Grevenburg, a vista de pájaro sobre el río y la ciudad de Traben-Trarbach.
Textos: Elvira Alfaro Foto: Carlos R. Zapata Publicado en Septiembre de 2006