Las vacunas obligatorias, consejos sanitarios, lo último para tu botiquín de viaje. Lo primero es lo primero. Ponte al día antes de partir.
Es mejor que no dejes para el último momento todo lo relacionado con la salud cuando viajes. No sólo por el tiempo previo de administración que requieren muchas vacunas o los medicamentos para prevenir el paludismo o malaria (no existe vacuna), por ejemplo, sino porque antes deberás citarte en un Centro de Vacunación Internacional (CVI).
TODAS LAS VACUNAS
Hay vacunas que son obligatorias en algunos países (siempre o sólo en circunstancias sanitarias de excepción) y las autoridades locales te exigirán el Certificado Internacional de Vacunación para entrar. En España este certificado sólo lo emiten los CVI autorizados en cada provincia. La vacuna más administrada es la de fiebre amarilla. Pero hay otras muchas recomendadas (según el destino, las peculiaridades físicas de la persona y los riesgos del propio viaje) que el viajero debería ponerse como prevención de numerosas enfermedades como el cólera; fiebre tifoidea; hepatitis A y B; meningitis meningocócica; poliomielitis; rabia o tétanos. Otras sólo son aconsejables en casos también muy especiales, como la encefalitis estival, encefalitis japonesa, neumococo, difteria, gripe, etc.
La vacuna de la fiebre amarilla, que se transmite durante el día por la picadura de insectos infectados, es obligatoria en algunos países de las áreas tropicales de África y del centro y sur de América (hay que consultar la lista exacta en el momento del viaje, al igual que para las otras enfermedades). Ha de ponerse al menos diez días antes y si por razones médicas no puedes vacunarte, habrás de llevar un certificado médico de exención de la misma, expedido por los CVI. Es lo que les ocurre, por ejemplo, a las embarazadas o a las personas alérgicas al huevo (la vacuna se extrae a partir de embriones de pollo).
AGUAS PELIGROSAS
El cólera se contagia por el consumo de agua y alimentos contaminados en países muy pobres. Hay que evitar beber agua no embotellada y ceñirse a los establecimientos turísticos más rigurosos. En principio, sólo deberían vacunarse los profesionales de ayuda humanitaria con mayor contacto con la población local. Y si por circunstancias personales, que te indicarán en los CVI, debes ponértela, habrás de hacerlo al menos con tres semanas de antelación. Como norma general, no se exige esta vacuna en la entrada a ningún país.
En cuanto a las otras vacunas que pueden ser necesarias y que, igualmente, te prescribirán en los CVI, son la de la encefalitis centroeuropea, que se contagia por la mordedura de garrapatas. Sigue presente en algunas zonas rurales y boscosas de países como Ucrania, Hungría o Bielorusia, entre otros, y debe ponerse dos meses antes; la encefalitis japonesa, transmitida por los mosquitos y no sólo en Japón, sino también en Australia y otros países y que requiere vacunación seis semanas antes; y la enfermedad meningocócica, que se contagia entre personas y especialmente en el llamado “cinturón de la meningitis”, en el África subsahariana, de enero a junio, la época seca. Tienes que vacunarte dos semanas antes y hay países que sí la exigen, como Arabia Saudí para quienes acuden a la Meca. Estate atento además a otra vacuna que podrías igualmente necesitar, la de la fiebre tifoidea, provocada por alimentos o agua contaminados y que, aunque es cierto que puede contagiarse en cualquier zona del mundo, es más frecuente en el norte y oeste de África, India, sur de Asia y América del Sur. Hay dos vacunas contra ella: la inyectable, que ha de ponerse tres semanas antes, y la oral, dos semanas antes.
Comprueba también si estás ya vacunado contra la hepatitis A y hepatitis B y tendrías que calcular al menos dos semanas antes para la hepatitis A y 45 días para la hepatitis B. Existe una vacuna combinada para las dos. No olvides tampoco el tétanos y la difteria. Debería vacunarse en principio todo viajero, con independencia del destino. Hay una vacuna combinada que si es la primera vez que se pone debe ser al menos un mes antes. Para la tuberculosis necesitarás dos meses de antelación, y para la poliomielitis al menos cuatro semanas (pues hay que tomar dos dosis muy separadas en el tiempo y sólo hay efectividad después de la segunda). Esta enfermedad es de riesgo en África, Oriente Medio y Sureste Asiático. Para la rabia habrás de calcular más de 35 días: esta enfermedad sigue siendo activa en África subsahariana, Bangladesh, Bolivia, China, Colombia, Ecuador, Etiopia, Filipinas, Guatemala, India, México, Perú, Sri Lanka, Vietnam o Tailandia.