El Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de Gata-Níjar se extiende, de sur a norte, desde el extremo oriental de la bahía de Almería hasta Carboneras. La mejor manera de recorrerlo es hacerlo siguiendo la costa, en otro tiempos conocida como “de los piratas”, en cuyos accidentes y miradores se cuentan hasta catorce fortalezas y atalayas. En el Centro de Visitantes Las Amolaeras (950 16 04 35), situado cerca de Pujaire, a las afueras de Almería, encontrarás tres salas de exposición autoguiada, una pequeña tienda donde proveerte de mapas y algún recuerdo.
CULTURA DE LA SAL
Puedes optar por una de las aproximaciones más clásicas: llegar hasta el faro del cabo de Gata y luego continuar con el coche hasta disfrutar de las panorámicas que ofrece la angosta carretera que conduce a cala Rajá y al sendero de la Vela Blanca. A los pies de la sierra del cabo de Gata se extiende uno de los ecosistemas más interesantes de todo el Parque Natural: las salinas. A la entrada de Pujaire existe un mirador de aves acuáticas aunque tal vez la mejor opción sea la de continuar camino hacia la Almadraba de Monteleva y un poco antes de llegar ante su campanario seguir las indicaciones a la izquierda de la carretera hasta el mirador de Las Salinas.
Junto al faro de cabo de Gata funciona el punto de información de Las Sirenas (950 38 02 99): aquí te facilitarán los folletos y teléfonos de contacto de las dos empresas que, desde San José, organizan salidas en barco para conocer el litoral costero del cabo y su reserva marina. Una de ellas es Náutica Puerto de San José (625 28 29 47), con sus salidas en velero (la travesía de 4 h cuesta unos 55 ?/persona). La otra, Aventura Cabo de Gata (610 36 91 64), organiza travesías de una hora y media (20 €). Merece la pena remontar la costa hasta Carboneras porque el paisaje volcánico va transformándose y mostrando rincones muy bellos. Hay varios centros de buceo. En San José está Isub (950 38 00 04); en la Isleta del Moro, Buceoalmería (950 38 94 38) y en Carboneras está el Centro Carboneras (950 45 44 71). En San José, en el taller de cerámica El Pozo, donde trabaja Cuqui, puedes conseguir algunos recuerdos. Y disfruta de los miradores que hay en la zona: el de la Isleta, el de la Amatista, el del castillo de San Ramón, o el del Fuerte de San Pedro.
Auténtico sabor a mar
El guiso que prepara Antonia en el restaurante La Isleta (950 38 97 13) a base de patata, choco, cigalas y la brotola es exquisito (foto). El local tiene una mini terraza alzada sobre el mar, en la Isleta del Moro. Pescado local de primera mano como el que preparan en Los Tarahis (950 13 82 35), en la playa de Agua Amarga. Manolo, el dueño, es de los que llevan toda la vida ofreciendo arroces y paellas.
Una ventana con vistas
Te sorprenderá, a primera vista, la arquitectura montañesa de tejado a dos aguas y viguería exterior de madera a la vista de este rehabilitado edificio. Luego te cuentan que lo mandó construir un rico propietario de la zona a imagen y semejanza de las casonas montañesas, que eran muy de su gusto, y todo cuadra. El hotel Doña Pakyta está situado sobre la misma bahía de San José, en un lugar privilegiado: acceso directo a la playa, con magníficas vistas sobre el Mediterráneo, su mejor valor. El interior, rehabilitado, es amplio y generoso.
San José. 13 hab. 950 61 11 75. Entre 121 y 161€ (con desayuno)
Una del oeste
El Cortijo El Sotillo está situado a la entrada del pueblo de San José y representa a uno de los hierros más antiguos de la ganadería brava nacional (originaria del año 1887). El edificio original, del siglo XVIII, se utilizó para el rodaje de algunos westerns (entre otros, el célebre Por un puñado de dólares) y actualmente cumple las funciones de restaurante y sala de reuniones. Las antiguas caballerizas, que han sido convenientemente rehabilitadas, han dado paso a unas enormes estancias con un aire excesivamente vacacional.
San José. 20 hab. 950 61 11 00. Entre 90 y 121 €.
Escapada romántica
Ana y Ángel, La Almendra y el Gitano, ofrecen sus tres habitaciones dobles y dos suites desde julio de 2005 en un estratégico lugar: el comienzo de la pista que desde Agua Amarga lleva hasta la cala del Plomo. Jacuzzi y piscina exteriores, bajo las palmeras, terrazas privadas y mucha tranquilidad. Esa es la receta que más venden desde entonces mientras aprendían a descubrir, junto con sus clientes, los secretos del Parque Natural. Interiores minimalistas y bien equipados, las dos suites cuentan además con un jacuzzi en la habitación, independiente del baño, estratégicamente situado para contemplar la noche en todo su esplendor.
Yecla. 5 hab. 615 09 66 96. Entre 121 y 178 € (con desayuno)
Un pequeño oasis
Diseño, originalidad y buen ambiente se dan cita en el Cortijo Los Malenos donde Aurora ha conseguido recrear una atmósfera perfecta. Funciona desde 2003. Habitaciones desperdigadas entre las antiguas estancias del principal edificio de esta finca, de 7 hectáreas de extensión. Elementos rústicos, suelos de barro, efectos de luz (velas y candiles), mueble colonial y flores. Se organizan, además, talleres de aprendizaje de flamenco, fotografía, cocina y, durante el estío, veladas musicales.
Agua Amarga. 10 hab. 618 28 62 60. Entre 105 y 115 € (con desayuno)