Desde el pueblo de Libardón puedes subir hasta la Majada de Espineres, donde se crían los asturcones, un caballo autóctono que es el protagonista de la fiesta en la que se doma un ejemplar salvaje y que se celebra el tercer fin de semana de agosto.
En Caravia hay un motivo más que justificado para hacer un alto en el camino: comer en el restaurante del hotel El Babú (desde 25 euros). Y, si el tiempo acompaña, hacerlo en la terraza con vistas privilegiadas a la sierra del Sueve. La especialidad de Pilar son los arroces y los postres. (Tfno. 985 85 32 72). Es recomendable reservar antes porque el comedor sólo tiene plaza para 22 personas. La habitación doble cuesta 76,50 euros en temporada alta. Al lado del hotel parte una carretera que lleva al mirador del Fitu. La subida es de impresión pero merece la pena porque, si el día está despejado, tendrás las mejores vistas del litoral. Apunta un par de playas para visitar: el arenal de Morís (en Caravia) y la de Vega (ya en Ribadesella).
AVENTURA EN RIBADESELLASi quieres disfrutar de Ribadesella con tranquilidad, evita venir el primer fin de semana de agosto: se celebra el descenso del río Sella. No cabe un alma. Mario y Marcos, los guías de la empresa Turaventura (Tfno. 985 86 02 67. www.turaventura.com. Los encontrarás en el muelle) te proponen otra experiencia: conocer en quad los acantilados del Infierno. Ojo, el paisaje no desmerece en absoluto el nombre. Para conducir estos monstruos necesitas ser mayor de edad y tener carné A o B1. La experiencia cuesta 27 euros. Turaventura también organiza actividades de barranquismo y espeleología.
En el Hotel Villa Rosario (Tfno. 985 86 00 90), además de un excelente restaurante especializado en pescados, disfrutarás de inmejorables vistas sobre la playa de Santa Marina. Se trata de un palacete de indianos de principios del siglo pasado. Villa Rosario se abrió como hotel en 2002, tras una reforma que respetó la fachada y la escalera interior.
Para picar algo en plan barato, como el pantruco, un embutido típico, o las croquetas de cabrales, sube hasta el bar La Curva, en el pueblo de Sardalla.
CUEVAS Y DÓLMENES Y una vez aquí acércate a Cuevas, un pequeño pueblo cuyo único acceso rodado discurre por una gruta de 250 m modelada por la erosión del agua y que te permite ver estalactitas y estalagmitas desde el coche.
Otra cueva es la de Tito Bustillo (2,10 euros), por lo valioso de las pinturas rupestres que alberga. Las reservas pueden hacerse en el 902 19 05 08 o en
http://tematico.princast.es/cultura/yacimientos/index.html. La visita dura una hora. Si te quedas fuera siempre puedes visitar el aula didáctica (de 10 a 17 h) y la Cuevona de Ardines, en la que se proyecta un audiovisual sobre el paleolítico. La visita dura media hora y es gratuita. Desde Puertas de Vidiago hasta el Monumento Nacional Prehistórico de Peña Tu hay que recorrer a pie poco más de 1 km (unos 20 minutos). Localiza a la guardesa, Mercedes, en el pueblo o en el Tfno. 985 41 11 66. Ella te explicará todo sobre el dolmen de 4 m de alto y forma de cabeza.
El concejo de Llanes tiene más de 30 playas. Apunta algunas que no puedes dejar de pisar: Cuevas de Mar, San Antolín, Ballota, Torimbia (para los practicantes del nudismo), San Martín, Cobijeru o Gulpiyuri.