Atenas es una ciudad llena de colorido. Una ciudad que ha cambiado a gran velocidad y que intenta armonizar sus propias antítesis: la sabiduría de la antigua Atenas con la Atenas contemporánea y su esfuerzo por ganar de nuevo el estilo perdido. En Plaka, el barrio bajo la Acrópolis, los estudiantes compran los éxitos de los top manta.
Junto a ellos se levantan las mansiones neoclásicas que los periodistas de fama del país se han comprado para aislarse del mundanal ruido. En los barrios residenciales del norte –Kifisia, Ekali, Kefalari y Politeia–, donde habita la clase alta, las chicas visten prendas de Gucci y los chicos pantalones Wrangler. Suelen vivir en lujosos dúplex que reflejan estéticas arquitectónicas muy personales, y viajan al extranjero para estudiar marketing.
Garajes y lofts
En los barrios trabajadores del oeste de la ciudad –Aigaleo, Peristeri y Petroupoli– los chicos trabajan durante toda la semana para poder salir los sábados a bailar hip-hop. En la calle Peireaus, las viejas fábricas se han convertido en museos de arte moderno y los antiguos almacenes se han transformado en teatros o restaurantes guapos. En Rouf, Gazi y Metajourgeio, garajes abandonados son ahora modernos lofts. En Psiri –el vecindario comercial y a la moda– encontrarás las tabernas y bares más tradicionales.
En Kolonaki, los griegos esclavos de la moda hacen sus compras. En las noches de verano, en la pequeña plaza Mavili, los modernos beben y bailan. Atenas: una ciudad que lleva décadas cambiando su piel; una ciudad empeñada en encontrar su sueño perdido.
Textos: Norman Godwin Foto: Hoa Qui Publicado en Junio de 2004
“Hola mis amigos y yo estuvimos en atenas y vimos algo mas del pais en mayo del 2006.Estuvimos viendo el festival de eurovision la ciudad es bonita pero apenas tiene algo mas que ver que la acropolis.Los griegos nos parecieron mas o menos agradables.Es un pais parecido al nuestro muy mediterraneo no esta mal.”