Recorre el casco histórico, tómate unas sidras y llévate un dulce recuerdo.
ELEGANTE DE DÍA Y BELLA DE NOCHE. ESTO ES AMOR A PRIMERA VISTA
La capital del Principado de Asturias, protegida por el monte Naranco y la sierra del Aramo, cuenta con 212.000 habitantes y resulta una ciudad muy cómoda de recorrer. Todo el casco antiguo de Oviedo y las calles más céntricas son peatonales. Un detalle: en los últimos años ha obtenido en varias ocasiones La Escoba de Platino a la urbe más limpia del país. Y es que la ciudad ha hecho un notorio esfuerzo por recuperar su casco viejo, además de contar con una promoción turística añadida gracias a la notoriedad de dos de sus hijos más ilustres: Letizia Ortiz y Fernando Alonso.
Un recorrido por el Oviedo antiguo puede empezar en la plaza de La Escandalera, junto a dos de las esculturas que jalonan el centro (La maternidad, de Botero y Los Asturcones, de Manolo Valdés) y bajo el balcón desde el que Alonso saludó a la afición asturiana tras obtener el título mundial. Sube por la calle San Francisco y te toparás con los palacios del Conde de Toreno y Valdecarzana. Estás a un paso de la plaza de la Catedral, de estilo gótico. No pases por alto la colección del Museo de Bellas Artes de Asturias, muy cerca de aquí (Santa Ana,1. Gratis). Los sábados a las 12 h y los miércoles a las 19 h hay visitas guiadas gratuitas (600 28 11 40). Después, sigue descubriendo los rincones más bellos: la calle Cimadevilla, la plaza de la Constitución, la de Trascorrales –donde antiguamente se vendía el pescado–, la Corrada del Obispo o la calle San Vicente, que fue el germen de la ciudad de Oviedo, fundada en el año 761.
El fontán y todo su sabor
El Oviedo más moderno se articula en torno a la calle Uría y el Campo San Francisco. Pero los domingos por la mañana la actividad se concentra en la plaza de El Fontán. La reconstrucción de esta manzana de casas, a finales de los 90, tuvo su polémica, ya que se optó por recrear, en vez de rehabilitar, los antiguos edificios y soportales. En torno a ellos se celebra el rastro semanal, en el que se encuentran libros antiguos y cachivaches curiosos. Y el resto de la semana la actividad continúa con puestos de flores y ropa. El sabor de los tradicionales mercados de abastos lo mantiene el mercado de El Fontán: entre los puestos de pescado y carne verás Ecoastur, un local dedicado a los productos ecológicos. Haz un alto en la terraza de Casa Ramón (calle Daoiz y Velarde), una de las más concurridas.
Textos: Laura Mayordomo Foto: Mario Rojas Publicado en Marzo de 2006