PASAPORTE
Para entrar: Pasaporte o DNI.
Idioma: Polaco
Moneda: Zloty. 1 PLZ = 0,24 €.
Clima: Subcontinental y alpino en las montañas.
Vacunas: Ninguna
Para llamar a Polonia: 00 48 + nº.
Oficina Nacional de Turismo: Plaza de España, 18. Torre de Madrid, 3º-of. 15. 91 541 48 08. www.visitapolonia.org.
En la plaza del Mercado, una de las más grandes de Europa, te sentirás de repente transportado a un mundo de cuento centroeuropeo. Bienvenido a Cracovia, una de las primeras ciudades que obtuvo el título de Patrimonio de Humanidad, la bella capital de Malopolska (Pequeña Polonia), la región más sureña del territorio polaco. Es el reducido mundo que dio origen a la nación y que preservó su esencia a lo largo de la azarosa historia de un país siempre sometido y agredido por ambiciosos vecinos. Por suerte, Cracovia se libró de los destructivos bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, y hoy conserva íntegro su centro histórico, bien circundado por el parque Planty que, con ilustres edificios como el decimonónico Teatro, ocupa el espacio de las desaparecidas murallas, de las quesólo se conserva la fortaleza de Barbacana.
En la fortaleza está la puerta de San Florián, que da paso a la calle del mismo nombre, también conocida como vía Real, porque entre sus elegantes edificios desfilaban las comitivas reales. Así llegaban a la gran plaza Mayor o del Mercado, que existe desde el siglo XIII y que está rodeada de armoniosos edificios de típica factura centroeuropea, llenos de bonitos y acogedores restaurantes y bares, en cuyas terrazas podrás sentarte a tomar algo a unos precios que se mantienen bastante más bajos que en España.
El centro del gran espacio lo ocupa la Lonja de los Paños, de estilo renacentista, en cuyo interior hay puestos de artesanía típica. La vista panorámica te la proporcionará la vecina Torre del Viejo Ayuntamiento, y aún mejor la torre más alta de la iglesia de Santa María (entrada en ambas: 1,5 €), que ocupa una de las esquinas de la plaza y cuyo fuerte toque de trompeta marca las horas.
Por el paseo real
Puedes seguir el mismo camino que seguían los reyes, a través de las calles Grodzka y Kanonicza, entre interesantes palacios e iglesias, para llegar al castillo real de Wawel, sobre una colina bordeada por el río Vístula. Aquí podrás visitar los aposentos reales del castillo y la gótica catedral Real, donde se hallan los sepulcros de reyes y héroes nacionales (entrada: 3,5 €).
Los ecos de la historia más reciente los sentirás en Kazimierz, que hasta 1939 fue la zona judía de la ciudad. Es interesante también la visita del cementerio Nuevo (entrada libre), del siglo XIX, donde están enterradas muchas víctimas de la masacre nazi. La sinagoga más destacada es la del Templo (entrada: 1,2 €). La calle que conserva más recuerdos del tiempo judío es Szeroka, aunque es recomendable que no dejes de acercarte al Centro de Cultura Judía.
Dos castillos y un fantasma
En las primeras estribaciones de la cordillera de los Tatras se encuentran los castillos de Czorsztyn y Niedzica, situados sobre verdes colinas y separados por un pantano. El primero (entrada: 1 €) es del siglo XV y está casi en ruinas, pero desde sus almenas podrás divisar el vecino Niedzica (entrada: 1,5 €), del siglo XIV, donde una simpática señal a la entrada advierte de la existencia de un fantasma.