Con la Expo del 92 se subió al carro de la modernidad y en diez años no ha parado de crecer. Más de 700.000 habitantes, nuevos museos y espacios culturales, cerca de 16.000 plazas hoteleras (Hoteles en Sevilla) y, ahora, el metro, cuyas obras ya han comenzado. Todo, sin renunciar a la tradición.
Una vez más ha sido descolgada de la candidatura a sede de los Juegos Olímpicos, pero Sevilla no se rinde. La ciudad, levantada por obras -en parte por el metro, en parte por nuevos aparcamientos- mantiene vivo su sueño olímpico, modernizándose cada día pero sin renunciar a sus raíces y a todo ese caudal de tipismo que tanto atrae a los viajeros de medio mundo. Para conocerla a fondo debes pasearla calle por calle, sin prisas y sin programar tus pasos. Olvida el coche: algunos barrios sevillanos resultan tan laberínticos como encantadores y buena parte del centro es peatonal. Además, callejeando es como hallarás verdaderos tesoros: una bodega con cien años de historia, una plaza repleta de naranjos en flor o una casa palacio escondida a la vuelta de la esquina.
Mientras deambules de barrio en barrio reserva un instante para mirar hacia arriba: Sevilla es de las pocas ciudades donde aún se disfruta del cielo sin que los edificios ocupen todo el firmamento. Y si necesitas alguna excusa más, ahora el aroma a azahar comienza a envolver la ciudad según se acerca la primavera. No es un mito, es la pura realidad.
CASAS PALACIO
Sevilla está salpicada de hermosos palacios con patios forrados de azulejos, alquerías y jardines interiores. Si embargo, la mayoría son de propiedad privada y no se pueden visitar. La Casa de Pilatos (plaza de Pilatos, 1) es una de las excepciones. Residencia de los duques de Medinaceli, data del siglo XVI y acaba de ser restaurada; de hecho, los trabajos continúan, aunque sin estorbar al visitante. Al entrar te deslumbrará el patio central con bustos de emperadores romanos, una fuente traida de Génova y miles de detalles mudéjares. Curiosea por las dependencias y los jardines interiores.
Estás en el centro de Sevilla y sólo se oyen los pájaros y el agua que fluye de los estanques. Si no tienes mucho tiempo compra sólo la entrada para la planta baja (5 euros). El Palacio de Lebrija (Cuna, 8) también está abierto al público. De corte renacentista-mudéjar, se reformó en 1914. En el patio central hay un enorme mosaico romano traido de las ruinas de Itálica. Visitar la planta baja cuesta 3,60 euros. El Palacio de las Dueñas, en la calle del mismo nombre, es la residencia sevillana de la Duquesa de Alba y no se pude visitar, a pesar de la historia que acumula. En ella pasaron su infancia Antonio y Manuel Machado. De todas formas acércate hasta la puerta principal. Con suerte, verás el palacio por fuera y adivinar el resto.
Otra joya es el Palacio de San Telmo (Avda de Roma). Fue la casa familiar de los Montpensier y hoy es sede de la Junta de Andalucía. Sólo admite visitas de grupos, pero puedes admirar su espléndida fachada barroca.
PRÓXIMAS CITAS
Del 9 al 13 de abril. Antonio Canales. Teatro Lope de Vega.
Del 13 al 20 de abril. Semana Santa.
Del 20 de abril al 10 de mayo. Corridas de la Feria de Abril en la Real Maestranza.
Del 9 al 19 de mayo. Feria Internacional del Títere. Teatro Alameda.
21 de mayo. Final de la Copa de la UEFA en el Estadio Olímpico.
Del 19 al 26 de junio. Baile de los Seises en la Catedral.